Logo Empresa

Noticia ampliada

Sistema antisurf de MICHELIN

11-11-2014 (3078 visitas) | coches.net

  • 14311.jpg
  • 14312.jpg
  • 14313.jpg
Antes de atravesar un gran charco hay que reducir al máximo el ritmo de la marcha porque la velocidad es un factor que favorece el aquaplaning.

Durante todo el año, aunque obviamente en unas estaciones más que en otras, podemos vivir en carretera una situación complicada que incremente el riesgo de sufrir el peligroso aquaplaning. Uno de los casos más frecuentes se produce cuando circulamos bajo una lluvia tan intensa que el agua se acumula en la vía formando grandes charcos. En estas circunstancias podemos llegar a perder el control del vehículo si los neumáticos pasan a surfear en lugar de seguir traccionando.

El aquaplaning se produce cuando el neumático es incapaz de evacuar el agua correctamente, pierde el contacto con el asfalto y empieza a flotar sin responder a la dirección, los frenos e incluso al acelerador. Con el objetivo de minimizar estas situaciones y mantener al máximo la adherencia de los neumáticos al asfalto, MICHELIN ha desarrollado elsistema antisurf, incorporado en algunos de sus productos, como el MICHELIN Pilot Sport 3, destinado a coches deportivos y berlinas de gran potencia. Esta innovación ofrece unas prestaciones óptimas en mojado gracias al diseño especial del hombro curvado del neumático, que aumenta la capacidad de drenaje del agua sin reducir el área de contacto total con la carretera.

ver galería [Sistema antisurf de MICHELIN] Algunos neumáticos de MICHELIN, como el MICHELIN Pilot Sport 3, incorporan la tecnología antisurf para evacuar el agua de manera más eficaz.Calzar unos neumáticos de calidad con tecnología avanzada para mejorar la circulación en lluvia (la información sobre la eficacia en mojado está disponible en el etiquetado del neumático) no garantiza estar salvaguardados del aquaplaning, ya que también intervienen otros aspectos como la presión, el desgaste de su dibujo, la altura del agua y, lo más importante, la velocidad a la que vamos.

Un calzado en condiciones óptimas

Está comprobado que llevar una presión menor a la recomendada por el fabricante incrementa el riesgo de protagonizar este fenómeno de la conducción, que aparece cuando la presión hidrodinámica ejercida por el agua es superior a la interna del neumático. Por este motivo,cuanto menor sea  el inflado, el aquaplaning surgirá a velocidades más bajas.

ver galería [Sistema antisurf de MICHELIN] Los neumáticos deben estar en perfecto estado para poder evacuar bien el agua. Una óptima profundidad de su dibujo es indispensable.La rapidez con la que circulamos es un factor que interviene directamente en el aquaplaning. A mayor velocidad más dificultad tienen los neumáticos de evacuar el agua, por lo que la solución es muy fácil: no hay que correr cuando llueve mucho o hay mucha agua en la carretera.

Cómo afrontar la peligrosa situación

Pero ¿qué debemos hacer si ya no podemos evitarlo? Lo más importante es sujetar con firmeza el volante sin moverlo, dejar de acelerar y, sobre todo, nunca frenar. En el caso de que suceda en una curva, es importante mantener igualmente la trayectoria, aunque parezca que el coche va a salirse de la vía.

ver galería [Sistema antisurf de MICHELIN] Cuando se experimenta el peligroso aquaplaning hay que soltar el pedal de aceleración y mantener la dirección, aunque estemos en una curva.Si no se circula excesivamente rápido, la flotabilidad sólo se produce en las ruedas delanteras porque como siguen barriendo el agua permiten que las traseras mantengan el contacto con el suelo. Sin embargo, “cuando un conductor que sufre el aquaplaning mueve la dirección descontroladamente provoca que las ruedas se deslicen aún más, de tal modo que al salir del charco están giradas y agarran de golpe haciendo que las posteriores, todavía en el agua, empiecen a patinar; con ello se produce el temido y peligroso derrapaje trasero, que puede acabar en accidente”, asegura Salvador Navarro García, monitor de las Escuelas RACC de conducción.

Con lluvia, precaución y prudencia

En cualquier caso, siempre que se circule en condiciones climatológicas adversas hay que conducir con mucha prudencia. Bajo una lluvia intensa, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se recomienda reducir la velocidad, incrementar la distancia con el vehículo delantero y frenar con suavidad, amén de encender las luces de cruce para “ver bien y ser visto”, comprobar el correcto funcionamiento de los limpiaparabrisas y la luneta térmica, así como orientar la calefacción interior del vehículo hacia los cristales para combatir el vaho que se forma por la humedad. En la carretera, cualquier precaución siempre es poca.

ver galería [Sistema antisurf de MICHELIN] Existen cursos que ayudan mejorar las técnicas y habilidades al volante en situaciones críticas de conducción, como la circulación sobre mojado.

¡Deja tu valoración por favor!

¡Aún no hay mensajes!, puedes usar el formulario y publicar el primero.
Suscríbase a nuestro boletín
Le mantendremos informado de nuestras últimas novedades ¡¡no lo pase por alto!!.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.